Antes de comenzar a teclear, para pensar cómo escribir escenas de sexo, te recomendamos buscar la mejor información disponible físicamente o por internet.

De igual forma, aquí te diremos algunos tips de cómo se redactan los artículos eróticos.

¿Escribir en detalle o metafóricamente?

La respuesta es «ni sí, ni no». Si escribes con demasiados detalles, centrándote exclusivamente en las actividades posteriores de los personajes, obtendrás un efecto vulgar y pornográfico.

En cambio, si describes el sexo solo metafóricamente, saldrá de una escena aburrida, cursi y romántica.

Por tanto, el secreto está en la armonía. No evites representar lo que hacen los personajes y Usa palabras que te parezcan naturales.

Además, escribe mientras describes cualquier otra escena, es decir, usando las palabras que realmente piensas.

No te dejes forzar por la sublimidad artificial o la vulgaridad forzada. Piensa en lo que quieres mostrar con esta escena y las palabras comenzarán a tomar forma. Así podrás crear muchas líneas de contenido. ¡Y recuerda que el sexo es una emoción!

Después de todo, el sexo comienza en la cabeza, ¿verdad? No es solo una aproximación física, sino también toda una gama de emociones.

Entre ellas: deseo, sensualidad, impaciencia, tensión, alegría, incertidumbre, placer y quizás también dolor y ansiedad.

Piénsalo y concéntrate, muestra lo que los verdaderamente estas experimentando.

Piensa lo que mostrar en la escena del sexo

Esta es una pregunta clave. Cuando escribas la primera versión de tu escena, léela y piensa de nuevo, ¿por qué debería usarse? ¿Es relevante para la trama o la historia? ¿Dice algo importante sobre los personajes?

Si es así, vuelve a examinar el tipo de texto que describes para el sexo.

También dice mucho sobre tus personajes (quiénes son, su personalidad, intenciones, relación, cómo se conocen, cómo se sienten el uno con el otro y más) y el significado de la escena en sí (por qué quieres mostrar sexo).

Si sientes de que en realidad es innecesario, entonces elimínalo sin pensarlo.

No siempre tiene que ser sexo

Pondremos como ejemplo la película «Antes del atardecer», en donde hay una escena en la que Julie Delpy y Ethan Hawke (Celine y Jesse), se encuentran después de 9 años, de la noche que pasearon por Viena.

Ellos se prometieron mutuamente, que en medio año se encontrarían en un lugar acordado. Se suponía que era una prueba, si sus sentimientos eran más que una euforia momentánea. La reunión tuvo lugar ¡9 años después en París!

Allí, los personajes tienen solo 1 hora para resumir la última década de sus vidas. La película termina con una escena en el departamento de la protagonista, en donde Celine toca la guitarra y canta la canción que escribió después de esa noche.

Jesse baila, habla de todo y nada, y la pregunta ¿Qué pasará después?, cuelga en el aire todo el tiempo.

Es un momento tenso, íntimo y sensual. No hay un solo beso, no hay cercanía, hay solo una mucha tensión y anticipación. ¡Una fabulosa escena!

Resulta que a veces, la imaginación es más estimulada por lo tácito, lo efímero, lo señalado, lo incierto y, por lo tanto, lo atractivo.

Piensa en cuánto y cómo puedes mostrar tus sentidos: gestos, mirada, olfato, audición, señales provenientes del cuerpo, emociones e incluso la atmósfera misma. ¡Qué excelente ejercicio de escritura! ¡No solo tienes que estimular la imaginación de los lectores, sino también la tuya!

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